La prevención es una de las mejores maneras de luchar contra la demencia y el deterioro cognitivo. Realizar ejercicio físico, cuidar tus hábitos de alimentación y mantener un estilo de vida saludable están entre las claves que todos conocemos, pero diversas investigaciones buscan nuevas formas de conservar nuestra salud.
Una de las que más ha sorprendido últimamente es la que ha llevado a cabo la universidad australiana de Melbourne, incluida en el Proyecto de Envejecimiento Saludable de las Mujeres. Realizaron tests cognitivos a un total de 186 mujeres de entre 57 y 68 años, de las que 120 eran abuelas. En las encuestas a estas últimas se incluyó una pregunta sobre la frecuencia con que quedaban a cargo de sus nietos, si es que lo hacían.








