
(Resumen recomendaciones publicadas en la web de la Fundación Pasqual Maragall)
Estamos viviendo una situación de excepcionalidad: la pandemia COVID-19, generada por el coronavirus, que requiere de unas medidas drásticas para contener la propagación y evitar el colapso del sistema sanitario.
Para ello las autoridades han impuesto medidas como el distanciamiento social, la protección de los colectivos más vulnerables y el confinamiento domiciliario, es decir, quedarse en casa.
Entender y aceptar la situación
Por las razones anteriormente expuestas, el contacto social con las personas mayores y frágiles, entre ellos las personas con Alzheimer o con otras formas de demencia, se ha restringido específicamente.
Una de las excepciones de la limitación de realizar visitas domiciliarias a familiares o amigos contempla la necesaria atención que han de recibir las personas dependientes.
Por eso, los servicios de atención domiciliaria y las visitas de familiares o personas próximas que deban prestar cuidados sí está permitida. Sigue leyendo →